Libros que marcan una vida, recomendados por Piedad Bonnett
La escritora colombiana, reciente Premio de Poesía Reina Sofía, nos habla de su último libro, 'La mujer incierta'.

El azar ha querido que Piedad Bonnett viva ahora dos de esas experiencias que hacen que alguien haga balance de su vida. Por un lado, recibir el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2024, uno de los mayores galardones que atesora la ya cuantiosa cuota de premios de la escritora colombiana. Por otro, la publicación de La mujer incierta, un libro en el que se arma sus recuerdos para constatar cómo ha llegado hasta el punto de ser una de las novelistas y poetas más importantes en lengua castellana de la actualidad. Hablamos con ella de esta nueva obra y de los libros que marcan una vida.
Video: entrevista y libros recomendados de Piedad Bonnett

El origen de La mujer incierta hay que buscarlo, como el de tantas otras reflexiones, en la pandemia. “Creo que a muchos ese momento nos hizo volver a pensar en el cuerpo, la enfermedad, la posibilidad de la muerte…”, relata Bonnett. “Este libro nace como idea entonces, pero lo desarrollé porque apareció otro, ¿Qué hacer con estos pedazos?. Pero recordé que tuve una infancia y, sobre todo, una adolescencia muy perturbada por la enfermedad, porque tuve una úlcera duodenal muy joven, tenía 13 años, y me duró prácticamente hasta los 20. Luego la enfermedad me ha perseguido, pequeñas afecciones que me dificultan la vida cotidiana. Pero también entendí, y escribiendo el libro lo entendí mucho más, que esta condición tiene que ver con una somatización de mis propias emociones a lo largo de la vida”.

Sin embargo, esa noción de la fragilidad de la vida llevó a Bonnett hacia otros recuerdos. “Me llevó a mi relación con lo masculino, con el autoritarismo del padre, que es un tema que ha estado en toda mi obra, la idea también de los pequeños maltratos, las pequeñas amenazas… Me planteé otra vez toda la cuestión de la relación de una niña y una adolescente, y después una adulta en el trabajo, con la masculinidad”, apunta. “Me fui por el terreno de lo puramente femenino y fui a llegar al trabajo y en mis propias dudas sobre mi propio talento, de lo que yo quería hacer en la vida, que era ser escritora. Eso me fue más difícil por mi poca fe en mí misma. Entonces, ahora que ya ha transcurrido tanto tiempo, me felicito por haber persistido, hago una mirada retrospectiva hablando de cómo finalmente la literatura me salvó la vida”.
La construcción de la persona
Si algo es La mujer incierta es, sobre todo, una reflexión sobre lo que nos conforma como personas. Está la voluntad propia, sí, pero también el azar, las condiciones que nos toca vivir y las experiencias que nos marcan. Un territorio que Piedad Bonnett ya había explorado con asiduidad, en especial en Lo que no tiene nombre, el libro en el que reflexiona sobre el suicidio de su hijo Daniel, una de sus obras más celebradas.
Los desacomodados tenemos que encontrar el material, la forma de encauzar esa rebeldía
“Ahora que hice un balance, me doy cuenta de que muchas de las cosas que me hicieron la persona que soy nacen de esa cuestión estricta en la que me criaron”, explica la autora. “Por ejemplo, una gran disciplina, honradez, capacidad de enfrentarme a la verdad… Me dieron un piso sólido para moverme en el mundo. Pero hubo alrededor muchas otras cosas entorpecedoras y duras. Y la pregunta que me hago es: ¿De dónde sale esa fuerza de unos seres humanos que son capaces de enfrentarse a todo un orden que tienen que romper? Creo que solo algunos seres humanos somos capaces de hacer eso. Hay una gran cantidad de gente que va por el camino de lo establecido y no se atreve a romper con lo que se les ha impuesto como un deber. Y esa gente puede que viva incluso mejor, porque está ahí acomodada. Los desacomodados, que también somos muchísimos, tenemos que encontrar el material, la forma de encauzar esa rebeldía, porque la rebeldía también puede ser autodestructiva”.
Su forma de encauzar esa rebeldía fue, sin duda, la literatura, pero también tuvo que pagar un precio. “Mi reflexión en el libro es sobre los condicionamientos versus la libertad. Y también el precio que pagas por la libertad. El precio que yo pagué fue con mi cuerpo: me fragilicé muy rápido y todavía hoy somatizo las cosas”, apunta. “Es el recurso que tiene mi cuerpo para protestar por algo. Entonces también tienes que lidiar con esas otras cosas que son el precio que pagas por las elecciones que haces”.
Me queda una satisfacción. Como que podría morirme ya, porque profesionalmente he hecho todo un camino.
La mujer incierta es también el testimonio de una generación y un país, en el que ser mujer estaba marcado por una serie de grandes condicionantes. “Muchas lectoras, muy jóvenes, me han dicho que se reconocen en el libro, y eso me ha extrañado profundamente”, comenta Bonnett. “Es decir, siguen habiendo un montón de tabúes y de imposiciones y de miedos. Pero tengo que decir que en un siglo hemos avanzado montones, y que mis hijas han criado sus hijos de manera completamente diferente. Y que hay una conciencia también tremenda de los derechos. Hemos progresado en derechos humanos en un siglo, más de lo que avanzamos en todos los siglos anteriores. En este momento estamos sufriendo una amenaza de la derecha, el conservadurismo, pero ellos no van a ganar. Estoy absolutamente segura de que no”.
Este libro, confiesa Bonnett, le ha servido también para conocerse mejor. “Antes yo tenía un montón de cosas fragmentadas, pero ahora puedo verme como la mujer que eligió bien o eligió mal. Lo que me pregunto es qué vendrá ahora. Desde hace 30 años estoy recibiendo algunos premios que me consolidaron a mí misma, pero cuando ya tengo un premio de esta magnitud como el Reino Sofía, eso sí me hace decirle a esa niña incierta que era yo, ‘mira, perseveraste, tu pasión te trajo hasta aquí. Todo lo que luchaste y todo lo que sufriste no fue en vano’. Me queda una satisfacción. Como que podría morirme ya, porque digamos que profesionalmente he hecho todo un camino. Por otros motivos no me gustaría morirme, porque me gustaría ver crecer a mis nietas. Creo que esto es como una especie de culminación de algo, y lo que espero es estar a la altura con lo que venga. Porque también a uno lo acecha la posibilidad del fracaso. Todavía tengo ganas de ir superando, o por lo menos de estar a la altura de lo que ya hice”.
Libros que marcan una vida, recomendados por Piedad Bonnett
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Una novelita breve absolutamente extraordinaria.
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Un libro precioso sobre un hombre que está aplastando papel en un sótano y se le aparece Jesucristo, se le aparece Buda. Tiene mucho sentido del humor, mucha sabiduría sobre la juventud y la vejez.
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De los últimos libros que he leído. Me conmovió mucho. Es un libro que al principio puede parecer que no te convence, pero va agarrando una fuerza tremenda.
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De los libros de los últimos años, uno de los que más me ha impactado. Es un libro autobiográfico sobre la relación con la madre, con la ciudad de Nueva York, con sus propios fantasmas.
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De Vivian Gornick ién tambacabo de leer un libro extraordinario que se llama La situación y la historia, que trata sobre la escritura de tono confesional. Es decir, la no ficción. Es un libro teórico, pero apoyado en sus propias vivencias y en los libros de otros autores que a las personas que están queriendo escribir sobre sí mismas se los recomiendo ampliamente.